La frontera más hermana del mundo

El origen oficial de la ciudad se remonta a 1862 cuando un grupo de políticos preocupados por consolidar las fronteras con Brasil apoyan la creación de una Ley que autoriza a fundar el Pueblo de Ceballos en la frontera con Río Grande del Sur.
El 7 de mayo de 1862 Bernardo Prudencio Berro firma el decreto de creación de Villa Ceballos, meses después las primeras casas se levantan en medio de los cerros.
La fundación de Villa de Ceballos respondió a la intención del gobierno uruguayo de crear una barrera a la influencia brasileña, que imponía en el norte del Río Negro su idioma, sus costumbres y su poder.
El nombre propuesto recordaba al gobernador de Madrid y primer virrey del Río de la Plata, Pedro de Ceballos, a quien en 1777 el rey de España Carlos III le adjudicó la misión de combatir y expulsar a los portugueses de Colonia del Sacramento y de la Banda Oriental.
Las características del lugar, terrenos auríferos, abundante piedra de calidad superior para la edificación, maderas importantes, cal y buena agua permanente, atrajeron a los primeros pobladores que con visión y pujanza creadora forjaron los cimientos de la villa.
A pesar de agitados procesos políticos, incluida una invasión brasileña, Ceballos continuó desarrollándose rápidamente.
En el año 1866, reafirmando la acción civilizadora, fue construida y fundada la primera escuela, desde donde se defendió la avanzada de la patria, la lengua y el espíritu del pueblo.
LA INAUGURACIÓN:
En junio de 1867, en un clima de júbilo popular, se produjo la inauguración oficial de la ciudad, y Villa Ceballos pasa a llamarse Rivera en homenaje al Coronel Bernabé Rivera.
En 1867 José Pompilio Luppi se hace cargo de la delineación de la villa marcando las manzanas y calles, en sus planos aparecen ya las primeras autoridades oficiales, el Juez de Paz: Pedro Midón, el Comisario: Santiago Queirolo, y el Sub-Receptor de Aduanas: Ramón Altamirano.
El 1º de octubre de 1884 por orden de Máximo Santos se crea el departamento de Rivera, separándolo del de Tacuarembó y estableciendo sus límites.
El nombre de departamento es en honor al General Fructuoso Rivera, héroe de la Independencia y primer Presidente Constitucional de la República.
La capital será Villa Rivera hasta 1912, en que el gobierno del Presidente José Batlle y Ordóñez la eleva a la categoría de ciudad (Ley del 10 de junio - Iniciativa del Diputado Oneto y Viana).

Los últimos años del siglo XIX fueron fundamentales para el desarrollo local creándose su primer club social, el Uruguay, llega el ferrocarril hasta la ciudad y las explotaciones auríferas de Cuñapirú, Corrales y San Gregorio le otorgan singularidad cultural con la presencia de miles de europeos y americanos en busca de metales preciosos.
Otros centros urbanos del depto. son Tranqueras, Minas de Corrales y Vichadero.
Rivera crecía a ritmo acelerado y se transformaba en la importante plaza comercial que es.

CLIMA SUBTROPICAL:
El clima de Rivera es muy agradable, con indudables influencias subtropicales, donde el calor y las precipitaciones son más acentuadas que en el sur uruguayo y las bajas madrugadas están determinadas por la continentalidad de su ubicación.
FLORA Y FAUNA:
Como su clima lo determina, la vegetación de Rivera registra caracteres subtropicales. La flora, exótica, destacándose nítidamente entre los frutales los montes de citrus.
El territorio riverense variadas especies de aves de la fauna común en Uruguay, como garza, pava de monte, gallineta, espátula, pato, chajá, ñandú, perdiz, lechuza, calandria, zorzal, hornero, mirlo, urraca azul, sabiá y muchas otras.
Cuenta también con una importante variedad de mamíferos y entre los principales se encuentra el lobato amarillo de río, zorrillo, apereá, lobo grande de río, tutu-tucu guazubirá, gato montés, hurón, zorro gris, coandú, capricho, lagarto, comadreja, mulita, etc.

 

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